lunes, 22 de febrero de 2010

No lo soñé

::

Estaba yo a punto de entregarme en los brazos de Morfeo cuando escucho a Nani quejarse.
Fue un llantito, un quejido, una nada.
Me quedo en la cama, atenta, pero inmóvil.
No se queja más, no llora más. Cierro los ojos otra vez.
Escucho el ruido de una canilla. Agua. La luz del baño estaba apagada.
Me levanto deseando que lo que lo que me estaba imaginando no fuera verdad.
Y ahí lo veo. Calzón a las rodillas. Con una mano rascándose la cabeza y con la otra apuntando directamente a la pared de su cuarto, dejando fuera de servicio un dinosaurio y 3 lápices de colores.
Le pregunto que hace. Pis, responde. Le pregunto por qué ahí. Solo me mira, sin mirarme. Se sube el calzón y vuelve a la cama.

Hoy a la mañana le conté lo que pasó. No se acordaba de nada y se volvió a mear, pero de risa.

::

5 comentarios:

Mariana dijo...

Me dan mucho miedo los niños sonámbulos.
Uno que yo sé, se apersonó en el living masticando "algo" (nada) y dando vueltas como un gato sin bigotes. Ojos abiertos.
Mucho miedo.

Pau dijo...

jaja, cosas que pasan. Una vez hice pis sobre el inodoro... con la tapa puesta.

nat dijo...

ajajaj a veces es tan HOMBRE nani que me causa ternuuura..

Luli dijo...

También a veces habla dormido y se rie a carcajadas. Me encanta.

Anónimo dijo...

eso es anecdota de choborra, cuidado eh.