miércoles, 9 de noviembre de 2011

jueves, 15 de septiembre de 2011

martes, 16 de agosto de 2011

LLaves

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www.cuadrille.com

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33

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www.cuadrille.com

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También

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www.cuadrille.com

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lunes, 1 de agosto de 2011

Ocho

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www.cuadrille.com

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viernes, 29 de julio de 2011

miércoles, 27 de julio de 2011

lunes, 18 de julio de 2011

jueves, 14 de julio de 2011

Hambre

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miércoles, 13 de julio de 2011

Exportar

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Cuadrillé se mudó a: www.cuadrille.com

Si, dominio propio y todo.

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martes, 12 de julio de 2011

Balloontage

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Me gustan los globos de colores.
Pero son globos.
Y están llenos de aire.

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lunes, 11 de julio de 2011

Buenviaje

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Voy a dejar las luces del patio prendidas sólo para que diviertas buscándolas.

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miércoles, 6 de julio de 2011

Todavía

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martes, 5 de julio de 2011

Fe de erratas

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Nani se enteró que muchas cosas de las que él dice yo las subo a Internet y no le gusta que escriba lo que él no quiso decir.

"Quise decir SWEATER en vez de SUERTE... Tus ojos combinan con tu sweater". Me dictó para que aclare el mal entendido, algo que yo siempre supe, por lo que suerte, siempre estuvo escrita entre comillas, y aprovechando su error, convertí un elogio a mi vestuario y a mis ojos en una de las frases más lindas que escuché en mi vida.



Aclarado este mal entendido prometí consultarle a él antes de publicar algo que me dice en privado.
Y estuvo de acuerdo.

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domingo, 3 de julio de 2011

Salud o no

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-Brindo porque promocioné las dos materias -dije extendiendo mi botella de agua para chocarla con la de mi hijo.
-Y yo brindo por vos y por Manuel Belgrano. Que se murió. Pobrecito.

Chin Chin

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viernes, 1 de julio de 2011

Leyenda (sub)urbana

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Cuenta la leyenda que todas las noches recién terminada la comida, con la familia entera aún reunida en la mesa, en esos silencios que mágicamente se producen, escuchaban sus pasos acercarse.
La Tía Antonia hacía su entrada triunfal, arremangada hasta por arriba de los codos, sólo para pegar codazos a quien se interpusiera en su camino, se hacía dueña y señora de los platos, ollas y sartenes que la familia acababa de ensuciar, dejando todo limpio y reluciente cual publicidad de detergente.
Terminada su tarea, aprovechaba otro silencio para retirarse a su hogar.
Algunos dicen que antes de acostarse tomaba un té al que nunca dejaba enfriar y lo acompañaba de algún chocolate con almendras, otros dicen que las almendras se las ponía al helado de sambayón. Quizás ninguna, quizás las dos.

Rara es la vida, las leyendas y las sensaciones que hacen que si bien yo no conocía a la Tía Antonia la extrañe cada noche un poquito más.

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